REPORTE MINERO & ENERGÉTICO – Puerto de Antofagasta avanza en una estrategia integral de crecimiento orientada a fortalecer su rol como nodo clave para el comercio exterior chileno y la logística minera del norte del país. En el marco de Exponor 2026, Carlos Escobar Olguín, gerente general de la compañía, detalló los alcances del Plan Maestro que busca ampliar la capacidad operativa y preparar la infraestructura para los desafíos futuros de la región de Antofagasta.
Actualmente, el terminal cuenta con una capacidad aproximada de 3,5 millones de toneladas de transferencia de carga, considerando importaciones y exportaciones. Sin embargo, la empresa proyecta duplicar esa capacidad en el mediano plazo, mediante una cartera de inversiones enfocada tanto en el interior del puerto como en zonas externas vinculadas a la cadena logística minera y comercial.
“Tenemos un Plan Maestro que busca aumentar la capacidad portuaria, la disposición de espacio y los volúmenes para la transferencia de carga”, señaló Escobar durante la entrevista con Reporte Minero y Energético.
16 iniciativas para fortalecer la cadena logística
El Plan Maestro de Puerto de Antofagasta contempla 16 iniciativas orientadas a mejorar la eficiencia de toda la cadena logística. Entre los proyectos destacan la ampliación del molo de abrigo, mejoras en calados, optimización de defensas portuarias, mayor disponibilidad de espacios para recepción de carga y desarrollo de zonas logísticas fuera del área portuaria tradicional.
Escobar explicó que el objetivo no es solo aumentar la capacidad del puerto, sino evitar cuellos de botella en otros puntos de la cadena. En ese sentido, la compañía busca ampliar su visión logística hacia sectores estratégicos como La Negra y Portezuelo, donde se concentran proyectos relevantes para el crecimiento futuro de operaciones de minería y exportación.
“Si solo el puerto aumenta su capacidad, pero no lo hace el resto de la cadena, se generan cuellos de botella. Por eso estamos mirando la logística como un todo”, afirmó.
Antepuerto Portezuelo: más eficiencia para la carga boliviana
Uno de los proyectos relevantes es el fortalecimiento del antepuerto Portezuelo, instalación clave para la recepción de carga proveniente desde Bolivia, principalmente minerales. Según explicó el ejecutivo, una parte importante de esa carga fue concebida originalmente para llegar por ferrocarril, pero con el tiempo aumentó la participación del transporte por camión.
La iniciativa apunta a ordenar la llegada de camiones, entregar servicios adecuados a los transportistas y mejorar la operación ferroviaria dentro del terminal. Para ello, se busca optimizar la entrada y salida de trenes, elevando la productividad y el rendimiento futuro del puerto en la cadena logística regional.
Este proyecto también tiene relevancia internacional, ya que se vincula con el tratado vigente entre Chile y Bolivia de 1904, que considera facilidades para el tránsito de carga boliviana por territorio chileno.
Zona de Desarrollo Logístico La Negra: 50 hectáreas para empresas y pymes
Otro eje central del Plan Maestro es la Zona de Desarrollo Logístico La Negra, proyecto que contempla 50 hectáreas destinadas a empresas vinculadas a la cadena portuaria, minera y tecnológica de la Región de Antofagasta.
De acuerdo con Escobar, la primera etapa de urbanización ya fue cumplida y el espacio busca responder a una demanda histórica de disponibilidad de terrenos para empresas que requieren instalarse en Antofagasta con infraestructura adecuada. El proyecto incluye terrenos urbanizados, acceso a agua, energía eléctrica, caminos pavimentados, aceras y sistemas de tratamiento de aguas servidas.
Uno de los puntos destacados es el interés de las pymes. El puerto habilitó terrenos especialmente orientados a pequeñas y medianas empresas, logrando una alta demanda en pocos meses. “Ya tenemos 15 de 16 terrenos comprometidos en menos de tres meses, lo que demuestra un interés tremendo”, indicó Escobar.
Ampliación del molo de abrigo reduce cierres por marejadas
La ampliación del molo de abrigo es una de las obras más relevantes dentro de la estrategia de crecimiento. Esta infraestructura permite proteger artificialmente las aguas del puerto y generar mejores condiciones para la operación de las naves en la región.
Escobar explicó que el Puerto de Antofagasta es un terminal abierto al mar, por lo que las marejadas y condiciones climáticas pueden generar cierres operacionales. Actualmente, el puerto registra cerca de 45 días de cierre al año, situación que impacta la continuidad operacional y la disponibilidad para usuarios como mineras y exportadores.
Con la ampliación del molo de abrigo, la empresa busca reducir esos cierres entre 80% y 90%, aumentando la capacidad efectiva del puerto y entregando mayor certeza a navieras, exportadores, empresas mineras y operadores logísticos del norte chileno.
“Queremos disminuir fuertemente los días de cierre. Eso aumenta la capacidad del puerto y entrega mayor disponibilidad a las empresas”, señaló el gerente general.
Puerto estratégico para las exportaciones chilenas
El ejecutivo destacó que Puerto de Antofagasta cumple un rol estratégico para el comercio exterior del país. Según explicó, por la región se moviliza aproximadamente el 35% del valor FOB de las exportaciones chilenas, lo que convierte a Antofagasta en una zona clave para la salida de productos hacia los mercados internacionales, especialmente cobre, litio y otros minerales.
En términos portuarios, Escobar sostuvo que mejorar la disponibilidad operacional es fundamental para evitar costos adicionales asociados a naves detenidas, esperas prolongadas y menor productividad logística en la cadena de suministro.
“El costo de tener una nave esperando afuera puede ser muy alto. Por eso necesitamos mayor capacidad disponible y mejores indicadores de productividad”, afirmó.
Sustentabilidad como eje de la operación portuaria
La sustentabilidad también ocupa un lugar central en la estrategia de Puerto de Antofagasta. Escobar recordó que la compañía impulsó un Acuerdo de Producción Limpia minero-portuario, considerado uno de los más amplios de su tipo, al abordar la cadena desde la minería hasta el puerto.
Entre las medidas implementadas destacan cambios en la forma de operar, incorporación de tecnologías para el manejo de concentrados, sistemas de limpieza de camiones, monitoreo ambiental permanente y certificaciones ambientales como Ecoport, estándar utilizado por importantes puertos europeos.
Además, el puerto ha avanzado en el uso de energía solar, modernización de sistemas de iluminación y reducción de impactos en la ciudad. El ejecutivo también destacó que más del 50% de la carga se moviliza por ferrocarril, superando el indicador solicitado por el Ministerio de Transportes de Chile.
“Para nosotros la sustentabilidad es vital. Si no operáramos con altos estándares, no podríamos estar insertos en el centro de la ciudad”, sostuvo.
Corredor Bioceánico y nuevas oportunidades
El avance del corredor bioceánico, que conectará el Atlántico con el Pacífico, también forma parte de la visión estratégica del puerto. Escobar explicó que la carga asociada a esta ruta comenzará a llegar progresivamente y que diversos puertos del norte competirán por captar parte de ese flujo logístico.
En el caso de Puerto de Antofagasta, la Zona de Desarrollo Logístico La Negra considera áreas destinadas a atender cargas provenientes de Paraguay y otros mercados vinculados al corredor bioceánico. Además, se proyecta la instalación de empresas internacionales y servicios públicos necesarios para el control y gestión de la carga.
La zona contempla también un área de descanso para 140 camiones, con el objetivo de ordenar los flujos hacia el puerto y reducir impactos en la ciudad de Antofagasta.
Complementariedad con Mejillones y complejo portuario regional
Respecto a la competencia portuaria en el norte de Chile y el avance de nuevos megapuertos en Perú, Escobar destacó la importancia de modernizar la infraestructura, pero también de fortalecer la integración regional.
En ese contexto, señaló que Puerto de Antofagasta y Puerto Mejillones son independientes, pero complementarios. Mientras Mejillones enfrenta cierres en ciertos períodos por condiciones marítimas provenientes del hemisferio norte, Antofagasta presenta una dinámica distinta, lo que permite ofrecer mayor respaldo a los exportadores.
“Cuando tenemos que mostrar la imagen país, mostramos que existe un complejo portuario regional capaz de absorber las variaciones operacionales y responder a las necesidades del comercio exterior”, explicó.
Más empleo y desarrollo para la comunidad
El Plan Maestro también considera beneficios para la comunidad local. De acuerdo con Escobar, el crecimiento portuario permitirá generar más empleo y empleo de calidad, especialmente considerando que el puerto está inserto en la ciudad y permite a muchos trabajadores desarrollar su vida laboral sin alejarse de sus hogares.
El ejecutivo destacó que esta condición implica desafíos importantes, especialmente en materia de convivencia urbana, reducción de externalidades y relación con la comunidad. Sin embargo, sostuvo que el compromiso del puerto es seguir operando como un buen vecino y aportar al desarrollo económico y social de Antofagasta.
“Al aumentar la capacidad, se genera más empleo. Pero también tenemos que hacerlo siendo buenos vecinos y reduciendo cada vez más las externalidades de una actividad productiva inserta en la ciudad”, concluyó.
Fuente: Reporte Minero & Energético, Martes 23 de Junio de 2026





