Chile bota su energía limpia: Vertimiento de fuentes eólica y solar llega a su máximo desde que hay registros

EL MERCURIO – La pérdida de energía renovable no convencional, es decir, aquella electricidad generada mayormente por fuentes solares y eólicas que no se puede inyectar en el sistema, alcanzó un máximo histórico en julio, pese a que los meses de invierno mostraron vertimientos mínimos. A julio, la energía renovable perdida alcanzó un acumulado anual de 2.680 GWh, según datos de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera).

Como referencia, la energía total producida por todo el sistema eléctrico el lunes de esta semana fue de 259,64 GWh, de acuerdo con datos del Coordinador Eléctrico Nacional. Así visto, entre enero y julio de 2026 se ha desperdiciado el equivalente a 10 días de generación del sistema nacional.

Los vertimientos ocurren porque hay un desajuste entre oferta y demanda, es decir, porque se ha instalado mayor energía renovable que la necesaria para cubrir el consumo del país. Otro limitante es la capacidad de transmisión, debido a que la mayor parte se produce en el norte del país, pero la porción más grande del consumo eléctrico figura en la zona central. Sin embargo, Iván Rudnick, director de la consultora Systep, comenta que “si analizamos la energía vertida durante los últimos 12 meses, las limitaciones de transmisión no han sido la principal causa de los vertimientos de energía renovable. La mayor parte se explica por situaciones de sobreoferta de generación”.

La cifra acumulada de vertimientos de enero-julio es la más alta al menos desde 2016, cuando empiezan los registros. En 2016, el vertimiento de energías renovables no convencionales fue del orden de 100 GWh. A julio de 2025, se registraron pérdidas por 2.637 GWh. Una casa consume 250 kWh al mes. Por lo tanto, botar 1 GWh de energía representa lo que unas 4.000 familias hubieran podido consumir en un mes.

La situación invernal

En invierno, los vertimientos tienden a ser inferiores que en otras épocas del año, debido a que la menor radiación implica que se produce menos energía solar. Esta es la fuente que más vertimientos concentra. En junio, la pérdida de energía fue la más baja desde 2022, al comparar con el mismo mes de años anteriores, mientras que el dato de julio fue el menor desde 2023. “La magnitud de los vertimientos depende de la combinación entre disponibilidad solar, condiciones hidrológicas, nivel de demanda y capacidad de transmisión. Por eso, aunque 2026 registre un nivel acumulado de vertimientos elevado, no resulta contradictorio que junio y julio presenten cifras mensuales comparativamente más bajas”, explica Ana Lía Rojas, directora ejecutiva de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento, Acera.

El rol del almacenamiento

Sin embargo, esta situación podría comenzar a cambiar por la mayor cantidad de recursos que se han destinado al almacenamiento. Según información del gremio Generadoras, a septiembre de 2026, los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) conectados al Sistema Eléctrico Nacional suman 11.231 MW de capacidad instalada en 138 proyectos, entre operación, pruebas y construcción. Carlos Suazo, director ejecutivo de la consultora Spec, afirma que el almacenamiento exhibe un aumento de un 160% respecto de la misma fecha de 2025. “Los niveles de vertimiento han bajado un 3,52% respecto de los valores registrados en misma fecha del año pasado”, dice.

Rojas comenta que entre enero y julio de 2026, los sistemas de almacenamiento han inyectado alrededor de 2.400 GWh, poco menos que el total de vertimientos que se ha registrado en el período.

“La incorporación de baterías ya está teniendo un efecto concreto en el mejor aprovechamiento de la energía renovable”, dice Camilo Charme, director ejecutivo de Generadoras. Cita que el Coordinador estima que en diciembre de 2026 las reducciones de energía renovable podrían caer cerca de 77% respecto de diciembre de 2025.

Rudnick prevé que “los vertimientos deberían comenzar a reducirse a partir de 2027, a medida que entre en operación una parte significativa de la capacidad de almacenamiento actualmente en construcción durante 2026 y 2027. Esta reducción debiera acentuarse hacia 2028 y 2029, especialmente en la medida en que se modere la incorporación de nueva capacidad fotovoltaica al sistema”.

Fuente: El Mercurio, Jueves 3 de Septiembre de 2026

EL MERCURIO – La pérdida de energía renovable no convencional, es decir, aquella electricidad generada mayormente por fuentes solares y eólicas que no se puede inyectar en el sistema, alcanzó un máximo histórico en julio, pese a que los meses de invierno mostraron vertimientos mínimos. A julio, la energía renovable perdida alcanzó un acumulado anual de 2.680 GWh, según datos de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera).

Como referencia, la energía total producida por todo el sistema eléctrico el lunes de esta semana fue de 259,64 GWh, de acuerdo con datos del Coordinador Eléctrico Nacional. Así visto, entre enero y julio de 2026 se ha desperdiciado el equivalente a 10 días de generación del sistema nacional.

Los vertimientos ocurren porque hay un desajuste entre oferta y demanda, es decir, porque se ha instalado mayor energía renovable que la necesaria para cubrir el consumo del país. Otro limitante es la capacidad de transmisión, debido a que la mayor parte se produce en el norte del país, pero la porción más grande del consumo eléctrico figura en la zona central. Sin embargo, Iván Rudnick, director de la consultora Systep, comenta que “si analizamos la energía vertida durante los últimos 12 meses, las limitaciones de transmisión no han sido la principal causa de los vertimientos de energía renovable. La mayor parte se explica por situaciones de sobreoferta de generación”.

La cifra acumulada de vertimientos de enero-julio es la más alta al menos desde 2016, cuando empiezan los registros. En 2016, el vertimiento de energías renovables no convencionales fue del orden de 100 GWh. A julio de 2025, se registraron pérdidas por 2.637 GWh. Una casa consume 250 kWh al mes. Por lo tanto, botar 1 GWh de energía representa lo que unas 4.000 familias hubieran podido consumir en un mes.

La situación invernal

En invierno, los vertimientos tienden a ser inferiores que en otras épocas del año, debido a que la menor radiación implica que se produce menos energía solar. Esta es la fuente que más vertimientos concentra. En junio, la pérdida de energía fue la más baja desde 2022, al comparar con el mismo mes de años anteriores, mientras que el dato de julio fue el menor desde 2023. “La magnitud de los vertimientos depende de la combinación entre disponibilidad solar, condiciones hidrológicas, nivel de demanda y capacidad de transmisión. Por eso, aunque 2026 registre un nivel acumulado de vertimientos elevado, no resulta contradictorio que junio y julio presenten cifras mensuales comparativamente más bajas”, explica Ana Lía Rojas, directora ejecutiva de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento, Acera.

El rol del almacenamiento

Sin embargo, esta situación podría comenzar a cambiar por la mayor cantidad de recursos que se han destinado al almacenamiento. Según información del gremio Generadoras, a septiembre de 2026, los sistemas de almacenamiento de energía en baterías (BESS) conectados al Sistema Eléctrico Nacional suman 11.231 MW de capacidad instalada en 138 proyectos, entre operación, pruebas y construcción. Carlos Suazo, director ejecutivo de la consultora Spec, afirma que el almacenamiento exhibe un aumento de un 160% respecto de la misma fecha de 2025. “Los niveles de vertimiento han bajado un 3,52% respecto de los valores registrados en misma fecha del año pasado”, dice.

Rojas comenta que entre enero y julio de 2026, los sistemas de almacenamiento han inyectado alrededor de 2.400 GWh, poco menos que el total de vertimientos que se ha registrado en el período.

“La incorporación de baterías ya está teniendo un efecto concreto en el mejor aprovechamiento de la energía renovable”, dice Camilo Charme, director ejecutivo de Generadoras. Cita que el Coordinador estima que en diciembre de 2026 las reducciones de energía renovable podrían caer cerca de 77% respecto de diciembre de 2025.

Rudnick prevé que “los vertimientos deberían comenzar a reducirse a partir de 2027, a medida que entre en operación una parte significativa de la capacidad de almacenamiento actualmente en construcción durante 2026 y 2027. Esta reducción debiera acentuarse hacia 2028 y 2029, especialmente en la medida en que se modere la incorporación de nueva capacidad fotovoltaica al sistema”.

Fuente: El Mercurio, Jueves 3 de Septiembre de 2026

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