Daniel Fernández: “Avancemos con inversiones orgánicas en todos los puertos de Chile”

MUNDO MARÍTIMO – El recientemente publicado “Estudio del Sistema Logístico Portuario Chileno”, elaborado por Port Consultants Rotterdam (PCR) para la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (CAMPORT), concluye que la capacidad portuaria disponible permitiría atender la demanda proyectada hasta, al menos, 2045 sin necesidad de iniciar antes de esa fecha la construcción del Puerto Exterior de San Antonio. Daniel Fernández, presidente de asociación gremial, en conversación con MundoMaritimo profundizó en los alcances del informe y se mostró a favor de fortalecer las inversiones graduales en la infraestructura existente, manteniendo una revisión periódica de las proyecciones de demanda.

Fernández explicó que en los estudios para desarrollar el proyecto del Puerto Exterior realizados hace quince años “los supuestos que se usaron- crecimiento económico del 3-4% y un crecimiento de la demanda significativo- no se dieron, porque llevamos 10 años de movimiento de carga flat (estancado). Por lo tanto, pensamos que esa evaluación está obsoleta”.

Según señala, el estudio de PCR proyecta la demanda a partir de planes de negocios, proyecciones y entrevistas realizadas a empresas y ejecutivos de sectores como la pesca, la minería, el retail, la energía y la industria forestal, más que sobre supuestos de crecimiento económico.

Con esos antecedentes, agregó, el informe concluye que con la ampliación proyectada del Puerto de Valparaíso y mejoras en los terminales actuales de San Antonio se puede seguir respondiendo a la demanda. Como ejemplo indicó que “si se licitan los actuales terminales de San Antonio con un horizonte de, por ejemplo, 20 años, con inversiones se puede obtener una capacidad adicional del orden de 600 mil contenedores anuales. Si a eso se suma la mejora en la eficiencia, se puede acomodar con holgura toda la demanda proyectada hacia 2045”, subrayó.

Asimismo, descartó que a través del estudio se esté planteando una disyuntiva entre avanzar en la ampliación de Valparaíso o de San Antonio. “No es priorizar Valparaíso por sobre San Antonio, sino crecer orgánicamente en esos puertos de acuerdo con la necesidad de la demanda y con inversiones razonables”, indicó.

Fernández añadió que esa visión también incorpora la capacidad disponible en la Región del Biobío. Mencionó que la próxima licitación de San Vicente contempla inversiones principalmente en explanadas, patios y equipos, mientras que Lirquén y Coronel mantienen una capacidad significativa. “Hay que mirar este sistema como lo que es: un sistema orgánico interconectado, no como un gran puerto de gran escala en un lugar y el resto. Eso no es eficiente”, sostuvo.

Además, advirtió sobre el riesgo que implicaría postergar el desarrollo de la infraestructura portuaria existente. “Una situación grave que se podría dar, si se sigue argumentando que lo que necesita San Antonio es un proyecto a gran escala, es que, producto de estar a la espera de este gran proyecto, no se hagan en Chile las inversiones orgánicas en todos los puertos que sí permitirían atender la demanda”, afirmó.

Dudas sobre el modelo financiero

Fernández, igualmente planteó dudas sobre el financiamiento del Puerto Exterior. Según indicó, la construcción del molo de abrigo y posteriormente de los terminales implicaría inversiones del orden de US$4.500 millones. Sin embargo, advirtió que no conoce estudios públicos que expliquen cómo se recuperaría esa inversión.

“La pregunta es cuál va a ser la Tarifa de Uso de Puerto (TUP) que va a cobrar el proyecto de gran escala. Eso nunca se ha dicho. No hay ningún estudio que yo conozca que muestre un balance financiero entre los ingresos que tendría el proyecto versus los costos de inversión”, señaló.

A su juicio, si coexistiera una sobrecapacidad portuaria, “cualquier naviero va a optar por una alternativa con Tarifa de Uso de Puerto más baja”, lo que dificultaría recuperar la inversión. “En nuestra perspectiva, esa inversión no se va a poder recuperar porque, por lo que vimos en el estudio de Port Consultants Rotterdam, no hay demanda suficiente que financie esa expansión”.

Competitividad y planificación

Frente a las advertencias respecto a que retrasar el Puerto Exterior llevaría a los puertos chilenos a depender de servicios feeder y de transbordo en puertos peruanos, sostuvo “que no entiendo la racionalidad que tiene esa argumentación porque el Puerto de Chancay ya está, y el Puerto Callao ya se amplió, eso es una realidad…” y en ese sentido manifestó que “pretender torcerle la nariz a la realidad de los itinerarios… creo que es un ejercicio intelectual que no tiene sustento”.

No obstante, reconoció que esta nueva configuración podría generar, en el largo plazo, una desventaja competitiva para parte del comercio exterior chileno debido a una mayor utilización de transbordos. Sin embargo, consideró que el fenómeno no alcanzaría la magnitud que algunos anticipan. “No veo volúmenes en Perú y en la costa sudamericana como para atraer a los Ultra Large Container Vessels (ULCVs) de forma masiva”, indicó. Por ello, sostuvo que “pensar que nosotros tenemos un déficit porque no tenemos sitios de atraque para esos buques, hoy me parece un exceso”.

Consideró que el desafío principal más bien pasa por mejorar la competitividad logística. “Tenemos que gestionar mejor para que los costos de la cadena logística sean más bajos”, indicó. En esa línea destacó que el estudio identifica diversas medidas que permitirían aumentar capacidad sin grandes inversiones, entre ellas un tercer turno de camiones, mejoras en los accesos marítimos y mayor eficiencia operacional.

Fernández insistió en que CAMPORT no está planteando cancelar el Puerto Exterior, sino revisar nuevamente su conveniencia en el mediano plazo. “Lo que nosotros estamos diciendo es que se liciten los terminales actuales de San Antonio como corresponde, en función del crecimiento orgánico de la demanda”, indicó.

En ese sentido, señaló que están poniendo a disposición del Estado nuevos antecedentes sobre la evolución de la demanda, los que, a su juicio, demuestran que todavía no existe demanda suficiente para justificar el proyecto. Añadió que esa situación podría revisarse nuevamente dentro de un horizonte de cinco años, mientras se continúa avanzando con las inversiones en los puertos existentes. “No detenga ninguna inversión en San Antonio ni en Valparaíso; avancemos con inversiones orgánicas en todos los puertos de Chile”, concluyó.

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Fuente: Mundo Marítimo, Miércoles 15 de Julio de 2026

MUNDO MARÍTIMO – El recientemente publicado “Estudio del Sistema Logístico Portuario Chileno”, elaborado por Port Consultants Rotterdam (PCR) para la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (CAMPORT), concluye que la capacidad portuaria disponible permitiría atender la demanda proyectada hasta, al menos, 2045 sin necesidad de iniciar antes de esa fecha la construcción del Puerto Exterior de San Antonio. Daniel Fernández, presidente de asociación gremial, en conversación con MundoMaritimo profundizó en los alcances del informe y se mostró a favor de fortalecer las inversiones graduales en la infraestructura existente, manteniendo una revisión periódica de las proyecciones de demanda.

Fernández explicó que en los estudios para desarrollar el proyecto del Puerto Exterior realizados hace quince años “los supuestos que se usaron- crecimiento económico del 3-4% y un crecimiento de la demanda significativo- no se dieron, porque llevamos 10 años de movimiento de carga flat (estancado). Por lo tanto, pensamos que esa evaluación está obsoleta”.

Según señala, el estudio de PCR proyecta la demanda a partir de planes de negocios, proyecciones y entrevistas realizadas a empresas y ejecutivos de sectores como la pesca, la minería, el retail, la energía y la industria forestal, más que sobre supuestos de crecimiento económico.

Con esos antecedentes, agregó, el informe concluye que con la ampliación proyectada del Puerto de Valparaíso y mejoras en los terminales actuales de San Antonio se puede seguir respondiendo a la demanda. Como ejemplo indicó que “si se licitan los actuales terminales de San Antonio con un horizonte de, por ejemplo, 20 años, con inversiones se puede obtener una capacidad adicional del orden de 600 mil contenedores anuales. Si a eso se suma la mejora en la eficiencia, se puede acomodar con holgura toda la demanda proyectada hacia 2045”, subrayó.

Asimismo, descartó que a través del estudio se esté planteando una disyuntiva entre avanzar en la ampliación de Valparaíso o de San Antonio. “No es priorizar Valparaíso por sobre San Antonio, sino crecer orgánicamente en esos puertos de acuerdo con la necesidad de la demanda y con inversiones razonables”, indicó.

Fernández añadió que esa visión también incorpora la capacidad disponible en la Región del Biobío. Mencionó que la próxima licitación de San Vicente contempla inversiones principalmente en explanadas, patios y equipos, mientras que Lirquén y Coronel mantienen una capacidad significativa. “Hay que mirar este sistema como lo que es: un sistema orgánico interconectado, no como un gran puerto de gran escala en un lugar y el resto. Eso no es eficiente”, sostuvo.

Además, advirtió sobre el riesgo que implicaría postergar el desarrollo de la infraestructura portuaria existente. “Una situación grave que se podría dar, si se sigue argumentando que lo que necesita San Antonio es un proyecto a gran escala, es que, producto de estar a la espera de este gran proyecto, no se hagan en Chile las inversiones orgánicas en todos los puertos que sí permitirían atender la demanda”, afirmó.

Dudas sobre el modelo financiero

Fernández, igualmente planteó dudas sobre el financiamiento del Puerto Exterior. Según indicó, la construcción del molo de abrigo y posteriormente de los terminales implicaría inversiones del orden de US$4.500 millones. Sin embargo, advirtió que no conoce estudios públicos que expliquen cómo se recuperaría esa inversión.

“La pregunta es cuál va a ser la Tarifa de Uso de Puerto (TUP) que va a cobrar el proyecto de gran escala. Eso nunca se ha dicho. No hay ningún estudio que yo conozca que muestre un balance financiero entre los ingresos que tendría el proyecto versus los costos de inversión”, señaló.

A su juicio, si coexistiera una sobrecapacidad portuaria, “cualquier naviero va a optar por una alternativa con Tarifa de Uso de Puerto más baja”, lo que dificultaría recuperar la inversión. “En nuestra perspectiva, esa inversión no se va a poder recuperar porque, por lo que vimos en el estudio de Port Consultants Rotterdam, no hay demanda suficiente que financie esa expansión”.

Competitividad y planificación

Frente a las advertencias respecto a que retrasar el Puerto Exterior llevaría a los puertos chilenos a depender de servicios feeder y de transbordo en puertos peruanos, sostuvo “que no entiendo la racionalidad que tiene esa argumentación porque el Puerto de Chancay ya está, y el Puerto Callao ya se amplió, eso es una realidad…” y en ese sentido manifestó que “pretender torcerle la nariz a la realidad de los itinerarios… creo que es un ejercicio intelectual que no tiene sustento”.

No obstante, reconoció que esta nueva configuración podría generar, en el largo plazo, una desventaja competitiva para parte del comercio exterior chileno debido a una mayor utilización de transbordos. Sin embargo, consideró que el fenómeno no alcanzaría la magnitud que algunos anticipan. “No veo volúmenes en Perú y en la costa sudamericana como para atraer a los Ultra Large Container Vessels (ULCVs) de forma masiva”, indicó. Por ello, sostuvo que “pensar que nosotros tenemos un déficit porque no tenemos sitios de atraque para esos buques, hoy me parece un exceso”.

Consideró que el desafío principal más bien pasa por mejorar la competitividad logística. “Tenemos que gestionar mejor para que los costos de la cadena logística sean más bajos”, indicó. En esa línea destacó que el estudio identifica diversas medidas que permitirían aumentar capacidad sin grandes inversiones, entre ellas un tercer turno de camiones, mejoras en los accesos marítimos y mayor eficiencia operacional.

Fernández insistió en que CAMPORT no está planteando cancelar el Puerto Exterior, sino revisar nuevamente su conveniencia en el mediano plazo. “Lo que nosotros estamos diciendo es que se liciten los terminales actuales de San Antonio como corresponde, en función del crecimiento orgánico de la demanda”, indicó.

En ese sentido, señaló que están poniendo a disposición del Estado nuevos antecedentes sobre la evolución de la demanda, los que, a su juicio, demuestran que todavía no existe demanda suficiente para justificar el proyecto. Añadió que esa situación podría revisarse nuevamente dentro de un horizonte de cinco años, mientras se continúa avanzando con las inversiones en los puertos existentes. “No detenga ninguna inversión en San Antonio ni en Valparaíso; avancemos con inversiones orgánicas en todos los puertos de Chile”, concluyó.

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Fuente: Mundo Marítimo, Miércoles 15 de Julio de 2026

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