El Canal de Panamá restringe desde hoy los tránsitos diarios de buques, pasando de un promedio de 36 a 34, una medida que busca ahorrar el agua dulce que le proveen dos lagos que sufren por un déficit de precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño, que entre mayo y agosto llegó al 34%.
En la mañana de ayer había 99 naves en fila para cruzar el paso navegable que une el Atlántico y el Pacífico.
Esta restricción del tránsito, la primera desde la crisis hídrica de 2023 que llegó a limitarlo a 22 diarios a finales de ese año también por El Niño, se suma a la reducción del calado —la parte sumergida del barco— ya en vigor desde el pasado 3 de julio.
La administración del Canal prevé que la situación podría empeorar ante un fenómeno El Niño fuerte y con probabilidades





